Triángulos amorosos en Amor es más laberinto de Sor Juana y Guevara por GVD
Concepto del amor para la comedia de enredos barroca de Sor Juana y Fray Juan Guevara. Jesús Cañas escribe: “El amor comienza con “el flechazo” entre los enamorados y anula su voluntad. La mujer es completamente idealizada. Su hermosura es inenarrable. Su llegada se compara con la salida del sol, con el orto. Su marcha, con el ocaso. El galán también puede ser sometido a una idealización por parte de la dama.” (Pp. 329-330) Hay una dicotomía de caracteres entre el cruel Minos, rey de Creta, maduro y la juventud que con sus tríangulos amorosos y hasta cuadrángulos olvidan el símbolo de opresión del laberinto del muerto Minotauro y quieren emparejarse al suscitar embozos, pruebas y celos entre dos hermanas hermosas infantas Fedra y Ariadna prendadas de Teseo, quien ofrece admiración a la primera y gratitud a la segunda. Se suman los príncipes Baco y Lidoro; quienes también elogian más a Fedra, pero los sirvientes graciosos Atún, Racimo consiguen también sus esposas en Laura, la fregona, y la bella Cintia, quien replica la dicción más formal del segundo asistente. El amor en un parque de citas veladas por la oscuridad dinamizan el espacio del drama al saltar en consideración al mausoleo del dédalo, que bien quedaría como un museo en el final feliz. Movimiento y carga emocional de los espacios en “Amor es más laberinto”. Beatriz Peña tácitamente sugiere que el palacio es el espacio de control, ejercido por Minos, frente al parque que reverdece por el amor de los jóvenes: “Los conflictos dramáticos, laberínticos en sí mismos, se inician dentro del palacio real, en el espacio cerrado próximo al laberinto y se resuelven fuera “en el parque”, es decir en un espacio abierto alejado del dédalo confuso y oscuro”. (p.13) El amor trae su propia angustia en los triángulos que difieren el desenlace; pero también la esperanza de los jóvenes involucrados de olvidar la guerra y sus estragos mediante la recompensa del amor deseado y ganado. Ya no hay vida en el edificio del laberinto que regentaba el Minotauro, ni habrá futuras víctimas. Es por eso que las vueltas de cartas, dobles citas, marchas y la paz entre Creta y Atenas; la gestan las parejas que lideran en protagonismo Fedra y Teseo. Todos los enamorados han hecho girar el reino en torno suyo para acabar con el antiguo orden de enemistad.